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Pedir turno
Deporte y apto físico

Apto físico para el club: qué miro y por qué vale la pena

Una nena y un nene disputan una pelota en un partido de fútbol infantil

Empiezan los entrenamientos, hay que renovar la inscripción y aparece el pedido de siempre: el apto físico.

Para muchas familias es un trámite más de la lista. Y lo entiendo. Entre los horarios del colegio, las actividades y los turnos, hay bastante para organizar.

Pero a mí me gusta pensar que esa consulta es algo más que completar un formulario.

Es una oportunidad para revisar cómo está tu hijo, conocer sus antecedentes y conversar sobre el deporte que hace.

Primero, algunas preguntas

Antes de escucharle el corazón, me interesa saber cómo se siente cuando hace actividad física.

¿Puede seguir el ritmo de sus compañeros? ¿Alguna vez sintió dolor de pecho mientras corría? ¿Tuvo palpitaciones, mareos o algún desmayo?

También pregunto por los antecedentes familiares. Por ejemplo, si hay enfermedades cardíacas hereditarias o algún caso de muerte súbita a edad temprana.

No son preguntas para asustar. Son parte de una evaluación que ayuda a identificar cuándo conviene estudiar algo con más detalle.

Y algo que me gusta hacer es preguntarle directamente al chico.

A veces cuenta cosas que no había mencionado en casa porque no les dio importancia o porque pensó que eran normales.

Después, lo reviso

Durante el examen físico evalúo, entre otras cosas, su presión arterial, los pulsos y los ruidos del corazón.

Un soplo, por ejemplo, no significa necesariamente que exista una enfermedad cardíaca. Muchos chicos tienen soplos inocentes.

Lo importante es reconocer cuándo se trata de un hallazgo habitual y cuándo merece una evaluación adicional.

¿Y el electrocardiograma?

En mi consultorio realizamos el electrocardiograma durante la evaluación.

Es un estudio sencillo, que no duele y registra la actividad eléctrica del corazón.

Puede aportar información útil sobre el ritmo cardíaco y algunas alteraciones eléctricas.

Pero hay algo importante: un electrocardiograma normal no descarta todas las enfermedades cardíacas.

Por eso, el apto físico no depende solamente del resultado de un estudio. También importan los antecedentes, los síntomas y el examen clínico.

Dos chicas disputan la bocha en un partido de hockey sobre césped

¿Todos necesitan un Doppler cardíaco?

No.

El ecocardiograma Doppler permite ver la estructura y el funcionamiento del corazón, pero no es un estudio que haya que indicar automáticamente a todos los chicos que hacen deporte.

Si durante la evaluación encuentro algún motivo para solicitarlo, les explico por qué.

La idea no es hacer estudios porque sí, sino elegir los que realmente aportan información para cada caso.

¿Qué pasa si encontramos algo que necesita estudiarse?

La mayoría de los chicos puede realizar actividad física sin restricciones cardíacas.

Pero a veces aparece un síntoma, un antecedente o algún hallazgo que conviene evaluar antes de firmar el apto.

En esos casos, hablamos de qué significa, qué estudios hacen falta y cómo seguimos.

Eso no quiere decir necesariamente que tu hijo tenga que dejar el deporte. Significa que necesitamos conocer mejor la situación antes de decidir.

El deporte es parte de una infancia saludable

Me gusta que los chicos hagan deporte.

No solamente por los beneficios cardiovasculares. También porque jugar, entrenar y compartir actividades con otros chicos es parte de crecer.

Por eso, cuando hago una evaluación, no busco encontrar motivos para que un chico deje de hacer actividad física.

Busco conocer cómo está su salud y detectar si necesita alguna recomendación particular para practicarla de manera segura.

Una pelota de rugby sobre el tee frente a tres jugadores con medias azules

Entonces, ¿por qué vale la pena el apto físico?

Porque durante esa consulta podemos encontrar respuestas a preguntas que quizás nunca se habían hecho.

Y porque, más allá del formulario que pide el club, es una oportunidad para que tu hijo conozca un poco más su cuerpo y aprenda a contar lo que siente.

Si está todo bien y no necesitamos otros estudios, se lleva el apto firmado ese mismo día.

Pero lo más importante no es la firma.

Es que la evaluación tenga sentido.

Esta información es orientativa y no reemplaza una evaluación médica individual.